Desde que lanzamos Gmail en abril de 2004, ha surgido el debate entorno a la privacidad en Gmail en ámbitos tan diversos como los medios de comunicación y el sector legislativo. En Google nos tomamos muy en serio el tema de la privacidad y cumplimos con todas las políticas. Esperamos que las experiencias de los usuarios y las políticas públicas generen un debate en relación con Internet, el correo electrónico y nuestros servicios.
Sin embargo, este debate no ha sido muy preciso, sobre todo en lo relacionado con las cuestiones de privacidad que afectan a Gmail. Nuestro servicio no representa ni un riesgo para la privacidad de los usuarios ni una invasión de ésta.
Gmail ha sido diseñado para convertirse en el mejor servicio de correo web del mundo, con las mejores prestaciones; un servicio gratuito para todo aquel que lo desee, y con la privacidad de los usuarios como prioridad principal. En este documento encontrarás más información que aclarará tus posibles dudas.
- La privacidad en el correo electrónico
- Los anuncios orientados en Gmail
- La exploración del contenido de los mensajes de correo electrónico
- Los derechos de los remitentes y destinatarios
- El comercialismo y la posibilidad de elección por parte del usuario
- La retención de los datos
- La protección de su privacidad
- Gmail y la ley
- La reacción pública frente a la realidad de la privacidad
La privacidad en el correo electrónico
En las comunicaciones por correo electrónico personales es de esperar que se mantenga la privacidad entre el remitente y los destinatarios especificados de un mensaje, a fin de permitir una comunicación abierta con los amigos, compañeros de trabajo, familiares, etc., y debería seguir siendo así.
Sin embargo, la privacidad se pone en peligro si la información personal o el contenido de los mensajes de correo electrónico privados se comparte con otras personas que no sean el remitente y los destinatarios especificados sin su consentimiento. Esto no sucede cuando se utiliza Gmail. En Google no compartimos ni revelamos el contenido de los mensajes de correo electrónico ni información personal con terceros. Los mensajes de correo electrónico se reservan estrictamente para el remitente y los destinatarios especificados, incluso en el caso de que sólo una de las partes sea usuario de Gmail.
Evidentemente, la ley y el sentido común pueden imponer algunas excepciones, por ejemplo, cuando los usuarios solicitan al personal de asistencia de Google que acceda a sus mensajes de correo electrónico para diagnosticar un problema, cuando la ley exige que Google acceda a ellos y cuando nos vemos obligados a desvelar información personal porque existen fundadas razones y es necesario proteger los derechos, la propiedad o la seguridad de Google, sus usuarios y el público en general. Para obtener información más detallada, por favor, consulta la sección ¿En qué casos podemos revelar su información personal? de nuestra política de privacidad. Se trata de excepciones habituales en el sector, necesarias para que los proveedores de correo electrónico puedan atender a sus usuarios y cumplir con los requisitos legales.
Los anuncios orientados en Gmail
Gran parte de los servicios gratuitos de correo web incorporan publicidad que en la mayoría de los casos es irrelevante para las personas que la reciben. En Google creemos que mostrar publicidad relevante aporta más valor a los usuarios que mostrar aleatoriamente pop-ups o anuncios de banner no orientados. En Gmail, los usuarios ven anuncios de texto y vínculos a páginas relacionadas que son relevantes para el contenido de sus mensajes. Estos vínculos son similares a los resultados de las búsquedas de Google y se recopilan a partir del extenso índice de páginas web de Google. La selección de estos vínculos se basa en criterios de utilidad y en ningún caso se trata de anuncios pagados.
En Gmail, los anuncios aparecen junto a los mensajes, como ocurre en los resultados de las búsquedas en Google. Los anuncios están claramente identificados como "vínculos patrocinados". Se muestran sin interrumpir a los usuarios mientras leen sus mensajes y nunca se insertan en el texto de los mensajes entrantes o salientes de Gmail.
Los anuncios y vínculos a páginas relacionadas sólo aparecen junto al mensaje al que están orientados y únicamente se muestran cuando el usuario de Gmail, ya sea emisor o destinatario, lo está leyendo. Nunca se comparte el contenido del correo electrónico ni otra información personal con los anunciantes. En realidad, éstos desconocen la frecuencia con que sus anuncios se muestran en Gmail, ya que estos datos se agrupan en miles de sitios de la red de Google.
Al ofrecer a los usuarios de Gmail anuncios relevantes e información relacionada con el contenido de sus mensajes, proporcionamos un mejor servicio web. Por ejemplo, si estás planificando las vacaciones con tus amigos, te gustará ver noticias o anuncios de viajes sobre el destino elegido.
Para garantizar la calidad del servicio a nuestros usuarios, evitamos mostrar anuncios de contenido delicado o inapropiado y únicamente mostramos los que se han clasificado como "aptos para menores". Además, los filtros de Gmail bloquean la publicación de anuncios sobre catástrofes o tragedias, por lo que nunca se muestra un anuncio si el contenido es cuestionable.
Muchas personas consideran que los anuncios relacionados con búsquedas de Google.com pueden ser útiles, en lugar de suponer un perjuicio, y agradecen esta funcionalidad. Esperamos que los anuncios y páginas relacionadas que se ofrecen en Gmail os merezcan la misma opinión, y que la información refleje vuestros intereses. De hecho, ya hemos recibido comentarios positivos de usuarios de Gmail acerca de la calidad y utilidad de nuestros anuncios y páginas relacionadas.
La exploración del contenido de los mensajes de correo electrónico
Todos los servicios de correo electrónico exploran sus mensajes y lo hacen de manera rutinaria para ofrecerte funcionalidades como el filtrado de spam, la detección de virus, funcionalidades de búsqueda, corrección ortográfica, reenvío, respuesta automática, identificación de mensajes urgentes, conversión de mensajes entrantes en mensajes de texto para teléfonos móviles, guardado automático y clasificación por carpetas, conversión de URL de texto en vínculos en los que se puede hacer clic y lectura de mensajes para invidentes. Estas funcionalidades tienen una gran aceptación y son utilizadas por millones de personas cada día.
Google explora el texto de los mensajes de Gmail con la intención de filtrar el spam y detectar virus, como sucede con la mayoría de los servicios de correo web. Mediante esta tecnología, Google proporciona anuncios de texto orientados y otra información relacionada. Se trata de un proceso completamente automatizado, sin la intervención de personas.
Cuando un usuario abre un mensaje de correo electrónico, los equipos exploran el texto y, de manera instantánea, muestran información relevante asociada al texto del mismo. Al cerrar el mensaje, los anuncios dejan de visualizarse. Cabe remarcar que los anuncios generados mediante este proceso de concordancia se generan de forma dinámica cada vez que un usuario abre un mensaje, es decir, que Google no adjunta determinados anuncios a mensajes concretos ni a cuentas de usuarios.
Estamos de acuerdo en que ver anuncios basados en el contenido de un mensaje de correo electrónico puede, en principio, resultar molesto. Sin embargo, nuestra experiencia nos demuestra que este sentimiento se desvanece a medida que los usuarios se familiarizan con Gmail. Algunas personas, muchas de las cuales no han utilizado Gmail, han reaccionado negativamente y condenan cualquier exploración automática del contenido del correo electrónico, argumentando que supone una violación de la privacidad. En nuestra opinión, estas críticas no están fundamentadas. Los principales servicios de correo electrónico, incluyendo Hotmail y Yahoo! Mail, exploran de manera automática el contenido del correo electrónico en beneficio de los usuarios. Siempre que los mensajes de correo electrónico estén completamente protegidos ante el acceso no deseado, la exploración automática de éstos no conlleva una violación de la privacidad.
Por otro lado, proporcionar información recopilada mediante la exploración del correo electrónico a un tercero sería una violación de la privacidad, pero en Google no llevamos a cabo estas prácticas. En ningún caso compartimos el contenido de los mensajes de correo electrónico ni información personal con terceros como resultado de nuestro proceso de orientación de anuncios.
Los derechos de los remitentes y destinatarios
Algunas personas nos han manifestado su preocupación acerca de que Gmail puede poner en peligro la privacidad de aquéllos que envían mensajes de correo electrónico a cuentas de Gmail, ya que los remitentes no han aceptado necesariamente las políticas de privacidad ni los Términos de uso de Gmail. A pesar de que en principio esta preocupación puede parecer plausible, se basa en una mala interpretación del funcionamiento real de Gmail e ignora que, tanto para los remitentes como para los destinatarios, no se produce ninguna violación de privacidad. El uso de Gmail no viola la privacidad de los remitentes puesto que sólo los destinatarios pueden leer sus mensajes, y nadie excepto ellos ve los anuncios orientados y la información relacionada.
Cuando se produce un intercambio de mensajes de correo electrónico, tanto los remitentes como los destinatarios deberían gozar de determinados derechos. Los primeros deberían disponer del derecho a decidir a quién van a enviar los mensajes, así como seleccionar un proveedor de correo electrónico de confianza para enviarlos. Los segundos también deberían contar con determinados derechos como, por ejemplo, la posibilidad de elegir el método por el cual verán sus mensajes. Los destinatarios deberían poder leer su correo electrónico según sus preferencias, tanto si es a través de una interfaz web (como Gmail, Yahoo! Mail o Hotmail), un dispositivo portátil (como un BlackBerry o teléfono móvil), un programa de software (como Outlook) o incluso una secretaria personal.
En Internet, no es preciso que los remitentes accedan al procesamiento automático rutinario del contenido del correo electrónico, como en el caso del filtrado de spam o de la detección de virus, ni a la identificación o archivo automático de mensajes en carpetas basadas en contenido. Exigir el consentimiento de los remitentes no tendría sentido: por el contrario, ningún distribuidor de spam aceptaría el procesamiento automático, y el filtrado de este tipo de mensajes no sería posible. Los proveedores de correo electrónico actúan básicamente como asistentes de los suscriptores, es decir, conservan y entregan los mensajes de correo electrónico y llevan a cabo otras tareas como eliminar spam, eliminar virus, habilitar búsquedas o mostrar información relacionada. Y, evidentemente, los destinatarios tienen derecho a reenviar, suprimir, imprimir o distribuir cualquier mensaje que reciben.
Al elegir Gmail, los usuarios ven anuncios e información relacionada que podrían encontrar fácilmente realizando una búsqueda en la web mediante algunas de las palabras clave de su mensaje. Google les presenta esta información de manera relevante pero discreta y evita que los usuarios tengan que escribir las palabras clave en un motor de búsqueda.
Asimismo, existen otras situaciones en las que un destinatario se beneficiará de los anuncios y la información relacionada que aparecen junto a un mensaje de correo electrónico, sin el consentimiento explícito del remitente. Por ejemplo, si recibes una oferta por correo electrónico de un gimnasio de tu localidad, sería interesante poder ver ofertas de otros gimnasios cercanos. La posibilidad de ver publicidad comparativa de la competencia es un derecho fundamental de los consumidores, aunque el remitente pueda no desearlo.
En nuestra opinión, los usuarios tienen el derecho de elegir una interfaz web gratuita y que admita anuncios para leer y enviar mensajes de correo electrónico. Muchos usuarios optarán por Gmail, conscientes de que este servicio gratuito admite publicidad orientada y con la confianza plena de que Google protege la privacidad de todos sus mensajes de correo electrónico.
El comercialismo y la posibilidad de elección por parte del usuario
Algunas de las reacciones en contra de los anuncios orientados de Gmail provienen del deseo de reprimir el crecimiento de las actividades comerciales en Internet. Al igual que otros servicios de correo web gratuitos, Gmail admite publicidad. Los anuncios de Google son, a nuestro entender, mucho más útiles que los pop-ups aleatorios o los anuncios de banner no orientados, y ofrecen el mejor servicio posible a la mayoría de los usuarios.
Es comprensible que no todo el mundo apoye nuestra postura en cuanto a publicidad y no es fácil discernir el motivo por el cual no has de poder tomar tus propias decisiones al respecto. Deberías poder elegir por ti mismo cómo leer tu correo electrónico y deberías gozar del derecho a decidir si quieres o no quieres ser usuario de Gmail.
Gmail se encuentra todavía en un período de prueba limitado. Hasta la fecha, la mayoría de los usuarios de Gmail han tenido experiencias positivas con el servicio, sus funcionalidades, anuncios y vínculos relacionados, y así nos lo han manifestado. No hemos detectado una cantidad significativa de quejas relacionadas con la privacidad por parte de aquéllos que utilizan el producto.
Corren rumores acerca de que Google piensa conservar copias de los mensajes de correo electrónico de los usuarios incluso después de que éstos los hayan eliminado o hayan cancelado sus cuentas. Esto es rotundamente falso. Google guarda varias copias de seguridad de los mensajes de correo electrónico de los usuarios con el fin de recuperarlos y restaurar las cuentas si se produce un error o un fallo del sistema. Durante un período de tiempo, los mensajes permanecerán en nuestros sistemas de copia de seguridad, incluso si han sido eliminados o la cuenta ya no está activa. Esta práctica es habitual en el sector del correo electrónico y tanto Gmail como la mayoría de los servicios de correo web la llevan a cabo con el fin de garantizar un servicio fiable a sus usuarios. Haremos todo lo que sea razonablemente posible para eliminar la información suprimida de nuestros sistemas con la mayor rapidez.
La protección de tu privacidad
En Google nos tomamos muy en serio el tema de la privacidad y tu confianza es importante para nosotros. Los usuarios de Gmail deben tener en cuenta lo siguiente:
- En Google no compartimos el contenido del correo electrónico ni otra información personal con los anunciantes.
- Ninguna persona lee los mensajes de correo electrónico para orientar la publicidad ni la información relacionada que los usuarios ven en Gmail.
- Los usuarios únicamente ven anuncios orientados y discretos junto a sus mensajes de Gmail.
Asimismo, Google ofrece varios sistemas de seguridad líderes en el sector con el fin de preservar la confidencialidad de la información de los usuarios. Entre otras ventajas, los usuarios de Gmail se benefician de:
- Acceso cifrado (HTTPS) disponible vía https://gmail.google.com.
- Acceso cifrado mediante SSL de forma predeterminada. Tu contraseña se cifra siempre que se envía a través de Internet.
- Bloqueo de la transmisión de archivos ejecutables, que a menudo contienen virus o software espía y pueden pasar desapercibidos ante los sistemas de exploración.
- Imposibilidad de subir imágenes externas de forma predeterminada. Muchos mensajes de marketing o spam contienen "web bugs" incrustados en imágenes externas. Cuando éstas se suben, por lo general, los "web bugs" indican que la dirección de correo electrónico está activa, con lo que las compañías pueden completar su lista de destinatarios para enviarles mensajes de marketing o spam. Si no existe la posibilidad de subir imágenes externas, se evita este problema.
- Información de la cabecera "referencial" minimizada. Al hacer clic en los vínculos de los mensajes, el navegador web que se carga contiene una cabecera referencial. Al hacer clic en los vínculos de Gmail, Google elimina esta cabecera, con lo que se evita que los demás sepan que has hecho clic en un vínculo de un mensaje de correo electrónico.
Gmail ha suscitado muchas dudas relacionadas con el uso de tecnología de exploración automática para proporcionar anuncios relevantes e información relacionada, en lugar de mensajes comerciales no orientados, aunque en realidad son infundadas. La tecnología de exploración automática en sí misma no facilita a un gobierno la obtención de sus mensajes de correo electrónico o de otra información de carácter privado, ni el acceso a ellos. Además, todos los servicios de correo electrónico ya utilizan la exploración del correo electrónico para ofrecer una serie de funcionalidades muy extendidas, como el filtrado de spam y la detección de virus.
No obstante, Google cumple con los procesos legales como, por ejemplo, órdenes de registro, judiciales o citaciones que buscan información sobre las cuentas. Estos mismos procesos se aplican a todas las compañías que cumplen las leyes. Como de costumbre, las principales protecciones de que dispone frente a las intrusiones por parte del gobierno son las leyes que se aplican en su país de residencia.
Para obtener más información sobre las leyes que se aplican a la vigilancia de las instituciones gubernamentales u otra información personal en Estados Unidos, lee los siguientes documentos (en inglés):
- The Electronic Communications Privacy Act, 18 U.S.C. § 2701, et seq.
http://www4.law.cornell.edu/uscode/18/pIch121.html - La página web del sindicato ACLU (American Civil Liberties Union) acerca de la ley del patriota norteamericano (USA PATRIOT Act)
http://www.aclu.org/SafeandFree/SafeandFree.cfm?ID=12126&c=207 - La página web del CDT (Center for Democracy and Technology, centro para la democracia y la tecnología) sobre la vigilancia de las instituciones gubernamentales
http://www.cdt.org/wiretap/ - La página web de la alianza para la defensa de aquéllos que han sido requeridos judicialmente (Subpoena Defense)
http://www.subpoenadefense.org/
La reacción pública frente a la realidad de la privacidad
Cuando iniciamos las primeras pruebas limitadas de Gmail, esperábamos que nuestro servicio suscitara un gran interés. De ningún modo preveíamos la reacción de algunos activistas del tema de la privacidad, autores de editoriales y legisladores, muchos de los cuales condenaron a Gmail sin haberlo utilizado. Nos sorprendió que algunos de ellos ni siquiera aceptaran hablar con nosotros o probar personalmente el servicio que estaban criticando. A medida que hemos ido leyendo más historias sobre Gmail, con regularidad hemos observado errores fácticos y citas fuera de contexto, lo que nos lleva a pensar que se ha extendido información errónea sobre Gmail por toda la web.
Lamentablemente, esto no favorece a Google, pero ¿en qué te afecta a ti? Con toda probabilidad, en tu derecho a decidir cómo deseas leer tu correo electrónico. Esta información errónea amenaza con eliminar las opciones útiles y legítimas de los consumidores por medio de una legislación dirigida a aspectos inocuos y relacionados con la privacidad de nuestro servicio, a la vez que desvía la atención de las cuestiones reales de privacidad inherentes a todos los sistemas de correo electrónico.
Es decir, la privacidad del correo electrónico conlleva problemas que son comunes a todos los proveedores de correo electrónico. La cuestión principal es que el contenido de tus mensajes se almacena en servidores de correo durante un período de tiempo, por lo que siempre se corre el peligro de que alguien pueda obtenerlos y utilizarlos con fines perjudiciales para ti. Tanto los gobiernos como tu proveedor de correo electrónico disponen de una oportunidad real para hacer un uso incorrecto de tu información. La mejor defensa frente a esta situación radica en considerar detenidamente los problemas relevantes, hacer un examen profundo de las prácticas y políticas de los proveedores de correo electrónico, así como supervisar y aplicar la legislación correspondiente. La única alternativa consiste en evitar las nuevas tecnologías en conjunto y dejar pasar las ventajas que proporcionan.
Varias personas y organizaciones, incluyendo la EFF ( Electronic Frontier Foundation) y el CDT (Center for Democracy and Technology), han contribuido a que el debate se centre en los problemas reales que afectan a la privacidad y el correo electrónico. Os hemos agradecido vuestra colaboración en Gmail y mantenemos un diálogo muy productivo con ellos y otros colaboradores.
Cuando iniciamos las pruebas limitadas de Gmail, nuestras políticas no eran sustancialmente distintas a las de los principales servicios de correo web. Sin embargo, como líderes de nuestro sector, estamos obligados a fijar un nivel considerablemente superior. En nuestra opinión, las cuestiones relacionadas con el correo electrónico y la privacidad no se han resuelto, pero estamos trabajando para comprender mejor cuáles son los problemas de hoy y cuáles serán los del futuro. Estamos realmente interesados en afrontar estos problemas de manera directa, para ayudar a diseñar directrices y políticas públicas que protejan la privacidad, no sólo de los usuarios de Gmail sino de todos, y nos gustaría contar con tu ayuda en este proceso.
Gmail se encuentra todavía en un período de prueba limitado. Mientras nos esforzamos en mejorar Gmail y ponerlo a disposición de un mayor número de usuarios, agradecemos tus comentarios y sugerencias sobre el servicio y sus funcionalidades. Animamos a todos los usuarios y grupos interesados de todo el mundo a compartir sus opiniones sobre nuestras políticas y procedimientos enviándonos un mensaje a la dirección privacymatters+gmail@google.com.
Actualizado: 15 de junio de 2004
